El desgaste de gobierno, las pugnas internas y la selección de candidaturas podrían complicar el panorama electoral de Morena en la Ciudad de México. Alcaldías como Cuauhtémoc, Miguel Hidalgo, Cuajimalpa, Benito Juárez y Coyoacán se perfilan como territorios altamente competidos rumbo a 2027
Morena podría enfrentar uno de sus mayores retos políticos rumbo a las elecciones de 2027 en la Ciudad de México. El desgaste natural del ejercicio de gobierno, las pugnas internas entre distintos grupos del partido, los errores administrativos y los señalamientos de corrupción han comenzado a impactar en la percepción ciudadana hacia la marca oficialista.
De acuerdo con distintas mediciones políticas, alcaldías como Cuauhtémoc, Miguel Hidalgo, Cuajimalpa, Benito Juárez y Coyoacán se perfilan como territorios altamente competitivos, donde el PAN podría capitalizar el desgaste de Morena si el partido no revisa con cuidado el perfil de sus candidatas y candidatos.
A este escenario se suman otras demarcaciones en riesgo, como Magdalena Contreras, Álvaro Obregón y Tlalpan. Aunque sus actuales gobiernos no han logrado consolidar una aprobación contundente, en Morena la reelección podría convertirse en una estrategia obligada para conservar presencia territorial. Sin la maquinaria institucional y política que otorga el poder, el partido guinda tendría mayores dificultades para retener estas alcaldías.
En las demarcaciones que Morena perdió en 2024, el partido todavía cuenta con perfiles capaces de competir frente al bloque opositor. En Miguel Hidalgo, Víctor Hugo Romo sigue siendo una figura con estructura territorial; en Cuajimalpa, Adrián Rubalcava representa un perfil competitivo por su conocimiento local; mientras que en Coyoacán, Hannah de Lamadrid podría ser una carta con capacidad de penetrar en sectores tradicionalmente cercanos al PAN y al PRI.
El principal dilema para Morena rumbo a 2027 será definir si apuesta únicamente por perfiles identificados con la militancia tradicional o si abre espacio a figuras con mayor capacidad de competencia electoral. Aunque esta apertura pueda generar resistencia entre los llamados “puros” del movimiento, el partido podría verse obligado a normalizar perfiles más pragmáticos si busca conservar el poder territorial en la capital.
La discusión interna no será menor. Para Morena, mantener la mayoría de alcaldías en la Ciudad de México implicará equilibrar identidad partidista, eficacia electoral y capacidad de gobierno. De no hacerlo, el partido podría enfrentar una pérdida significativa de posiciones en 2027.
Como ocurrió en su momento con el PRI, la permanencia prolongada en el poder exige adaptación, disciplina interna y capacidad para integrar distintos perfiles políticos. En ese sentido, la transición de los liderazgos lopezobradoristas hacia el grupo cercano a Claudia Sheinbaum será clave para definir el futuro electoral de Morena en la capital del país.





