Mixiuhca significa «lugar de nacimiento» en náhuatl, y Clara Brugada lo dijo con todas sus letras durante la inauguración: no fue casualidad que este predio en la alcaldía Iztacalco se convirtiera en la «Utopía Mixiuhca»: el lugar de uno de los proyectos urbanos más ambiciosos que ha anunciado el Gobierno de la Ciudad de México. La primera Utopía capitalina abrió sus puertas en la Magdalena Mixiuhca con más de 80 mil metros cuadrados de infraestructura pública y gratuita que articula servicios de salud, cultura, deporte, cuidados y bienestar, todo bajo un mismo techo y sin costo para quienes lleguen a usarlo.
El complejo está pensado para beneficiar a 83 mil habitantes de 23 colonias del oriente de la ciudad, una zona que históricamente ha recibido menos inversión en infraestructura social que otras partes de la capital. Brugada afirmó que el espacio público no es neutral y en él se han acumulado desigualdades que esta administración busca revertir.

Más de 60 espacios gratuitos en la Utopía Mixiuhca
En materia de salud, hay consultorios médicos generales, atención odontológica y ginecológica, laboratorio clínico con mastógrafo y áreas de rehabilitación física. Para el deporte, la oferta incluye alberca semiolímpica, canchas de tenis, pádel, voleibol de playa, fútbol y squash, además de pistas de pump track, danza aérea en telas, go-karts y jaulas de bateo. Todo, en principio, sin costo de entrada. Las inscripciones a la alberca arrancan de inmediato, con prioridad para estudiantes de escuelas cercanas.
También está el espacio de las Siemprevivas, un spa y temazcal comunitario, la Casa Colibrí orientada a la atención de adicciones y salud mental, y la Casa Biguidi, destinada a personas de la diversidad sexual. Las cuatro islas temáticas para infancias —del Agua, del Descubrimiento, de las Aventuras y de las Alturas— suman 37 nuevos juegos infantiles, algunos de ellos diseñados específicamente para personas con discapacidad. Hay también una clínica veterinaria, un parque para animales de compañía, un aula digital, una agencia de empleo, una tienda con productos del suelo de conservación y una tortillería de maíz nativo de la red Centli. Además cuenta con un auditorio con capacidad para más de 400 personas.
Esto es solo la primera etapa ya que está prevista una segunda fase de 40 mil metros cuadrados adicionales en el mismo predio, donde se desarrollará la llamada Utopía de las Infancias: un complejo educativo, cultural y recreativo con espacios interactivos, talleres, laboratorio maker y museo. El plan de largo aliento contempla llegar a cien de estos complejos distribuidos por toda la ciudad.
Si el modelo se replica con la misma escala y el mismo criterio territorial, el oriente y los márgenes de la capital podrían ver transformaciones que los últimos sexenios no lograron consolidar. Por ahora, Iztacalco tiene 80 mil metros cuadrados de respuesta a esa deuda pendiente.



