Sismo de magnitud 5.0 se registra en Guerrero la madrugada del 16 de enero

Durante la madrugada del 16 de enero de 2026, un sismo despertó a habitantes de varias regiones del país. El movimiento telúrico se registró minutos después de la medianoche y fue perceptible en entidades del sur y centro de México, incluida la Ciudad de México, donde se activó el sistema de alerta sísmica.

Debido al horario, el evento generó evacuaciones preventivas en algunos puntos, principalmente en zonas urbanas. A pesar de ello, la percepción del temblor fue moderada en la mayoría de los casos, aunque suficiente para alertar a la población y activar protocolos de seguridad.

El epicentro del movimiento se localizó en el estado de Guerrero, a aproximadamente 17 kilómetros al suroeste de San Marcos. Esta región forma parte de una de las zonas con mayor actividad sísmica del país, debido a la interacción constante de placas tectónicas en la costa del Pacífico.

Por esta razón, los movimientos generados en esta área suelen sentirse en entidades cercanas e incluso en zonas alejadas, dependiendo de factores como la profundidad y la energía liberada.

Magnitud y profundidad del movimiento telúrico

Los análisis técnicos determinaron que el sismo alcanzó una magnitud final de 5.0, luego de ajustes realizados a los datos preliminares. En los primeros minutos posteriores al evento, algunos registros marcaron valores ligeramente superiores, los cuales se corrigieron conforme se procesó la información completa.

En cuanto a la profundidad, el evento ocurrió a cerca de 5 kilómetros, lo que lo clasifica como un sismo superficial. Este tipo de movimientos suele percibirse con mayor intensidad en superficie, aun cuando la magnitud no es elevada.

Activación de protocolos tras el sismo del 16 de enero de 2026

Este sismo se presentó como parte de la secuencia de réplicas asociadas al terremoto registrado el 2 de enero de 2026, también en la región de San Marcos, Guerrero. Desde ese evento principal, se han contabilizado miles de movimientos secundarios de distinta intensidad.

En la Ciudad de México y otras entidades, la alerta sísmica permitió que las personas reaccionaran con anticipación. Posteriormente, autoridades de Protección Civil realizaron revisiones preventivas en inmuebles, vialidades y servicios estratégicos.

Hasta los reportes preliminares, no se registraron daños estructurales graves ni personas lesionadas relacionadas con el evento, aunque las evaluaciones continuaron durante las horas posteriores.

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