China lanzó Shenzhou-23 su nueva misión espacial tripulada

La misión Shenzhou 23 despegó desde el desierto del Gobi con tres astronautas a bordo

A las 23:08 hora local del domingo24 de mayo, el cohete Larga Marcha-2F despegó desde el Centro de Lanzamiento de Satélites de Jiuquan envuelto en llamas y humo, con tres astronautas rumbo a la estación espacial Tiangong. Unas tres horas y media después, la nave Shenzhou-23 se acopló con éxito a la estación. China sumó así su cuadragésima misión tripulada y dejó una marca histórica en el proceso: por primera vez, una astronauta originaria de Hong Kong viaja al espacio.

La misión está integrada por Zhu Yangzhu, comandante y veterano de la Shenzhou-16; Zhang Zhiyuan, expiloto de la fuerza aérea; y Lai Ka-ying, de 43 años, exsuperintendente de la Policía de Hong Kong. Los tres debutantes en distintos sentidos: Zhang y Lai vuelan por primera vez, y juntos representan al tercer y cuarto grupo de astronautas chinos. Cada uno encarna una categoría distinta del cuerpo espacial del país; piloto, ingeniero de vuelo y especialista de carga útil, lo que convierte a esta tripulación en un reflejo preciso de cómo China estructura su programa espacial.

Cohete Larga Marcha-2F despegando desde el Centro de Lanzamiento de Jiuquan en la misión Shenzhou-23.jpg
Cohete Larga Marcha-2F despegando desde el Centro de Lanzamiento de Jiuquan en la misión Shenzhou-23

Esta será la agenda de Shenzhou-23 en el espacio

La agenda científica de la misión es de las más densas en la historia del programa; los tripulantes llevarán a cabo más de cien proyectos relacionados con ciencias de la vida, medicina espacial, física de fluidos en microgravedad y nuevos materiales. Entre los experimentos figuran estudios con embriones de pez cebra, embriones de ratón y estructuras derivadas de células madre, además de pruebas con sistemas energéticos experimentales.

El dato que destaca a esta misión de las anteriores es que uno de los astronautas (aún por designar) permanecerá un año completo en órbita, el primer experimento anual del programa espacial tripulado chino. El objetivo es recopilar datos sobre los efectos físicos y psicológicos de la microgravedad en estancias prolongadas. Pérdida de densidad ósea, atrofia muscular, alteraciones del sueño, exposición a radiación y fatiga psicológica son algunos de los fenómenos que los científicos buscan comprender mejor, según explica el astrofísico Richard de Grijs, de la Universidad Macquarie en Australia. Toda esta información es indispensable para lo que viene después.

El gigante asiático tiene fecha: misiones tripuladas a la Luna para 2030 y una base científica lunar para 2035. Frente a ese calendario, la Shenzhou-23 es una pieza de infraestructura estratégica. Mientras la nave se acopla a Tiangong y los seis astronautas que ahora conviven a bordo preparan el relevo con la tripulación saliente de la Shenzhou-21, China acumula experiencia en operaciones de larga duración que ningún manual puede sustituir.