Las últimas noches de julio traerán uno de los espectáculos astronómicos más esperados del año. Dos lluvias de estrellas coincidirán en su periodo de mayor actividad y ofrecerán a los observadores la oportunidad de contemplar decenas de meteoros cruzando el cielo nocturno.
Se trata de las Delta Acuáridas del Sur y las Alfa Capricórnidas, dos fenómenos que alcanzarán su máxima intensidad casi de manera simultánea durante las noches del 30 y 31 de julio de 2026, de acuerdo con el calendario de la Sociedad Americana de Meteoros (AMS, por sus siglas en inglés).
Aunque ambas lluvias permanecen activas durante varios días, será durante ese cierre de mes cuando las condiciones sean más favorables para apreciar los destellos, siempre que el clima permita cielos despejados.

Para quienes quieran disfrutar del fenómeno desde México, el periodo más recomendable será durante la madrugada del viernes 31 de julio, entre las 02:00 y las 04:30 horas, tiempo del centro del país.
Durante esas horas, los puntos del cielo desde donde parecen surgir los meteoros alcanzarán una mayor altura sobre el horizonte, lo que aumenta las posibilidades de observación. Además, la posición de la Luna será menos desfavorable al encontrarse más baja, reduciendo parcialmente la interferencia de su brillo.
Los especialistas señalan que la luz lunar podría dificultar la detección de los meteoros más débiles, pero los destellos más intensos seguirán siendo visibles a simple vista bajo buenas condiciones atmosféricas.
La NASA recomienda permanecer al menos entre 20 y 30 minutos en completa oscuridad antes de intentar observar el fenómeno, ya que los ojos necesitan adaptarse para captar mejor los objetos luminosos del cielo.

Los mejores lugares en México para observar las lluvias de estrellas
La contaminación lumínica de las ciudades puede reducir considerablemente la visibilidad de las lluvias de estrellas, por lo que los especialistas recomiendan trasladarse a lugares oscuros, con cielos despejados y poca presencia de iluminación artificial. Entre los sitios con mejores condiciones para disfrutar del evento astronómico destacan:
• Parque Nacional San Pedro Mártir, Baja California, una de las zonas con cielos más oscuros del país y sede del Observatorio Astronómico Nacional.
• Zona del Silencio, ubicada entre Chihuahua, Durango y Coahuila, donde la amplitud del paisaje desértico favorece la observación del firmamento.
• Reserva de la Biósfera Sierra Gorda, Querétaro, con áreas naturales y espacios de ecoturismo ideales para contemplar el cielo nocturno.
• El Pinacate y Gran Desierto de Altar, Sonora, reconocido por sus condiciones secas y baja humedad.
• Real de Catorce y el Desierto de Wirikuta, San Luis Potosí, donde la altura y la poca iluminación artificial crean buenas condiciones para observar estrellas.
A diferencia de otros eventos astronómicos, esta lluvia de meteoros puede apreciarse sin instrumentos especializados. De hecho, los expertos recomiendan evitar telescopios o binoculares porque reducen el campo de visión y dificultan seguir los movimientos de los meteoros.
La mejor experiencia consiste en buscar un lugar cómodo, recostarse o utilizar una silla inclinable, llevar ropa adecuada para las bajas temperaturas de la madrugada y permitir que la vista se adapte al entorno oscuro.


