Paraguay levanta un muro y elimina a Alemania en un partido histórico
Paraguay escribió una de las páginas más memorables de su historia futbolística. Durante 120 minutos, Paraguay resistió el dominio alemán con una defensa impecable, paciencia y una enorme personalidad que terminó llevando el partido hasta la tanda de penales, donde consiguió una clasificación histórica.
Lejos de limitarse a defender, Paraguay también encontró espacios para hacer daño. Cada recuperación se convirtió en una oportunidad de contragolpe y, aunque las ocasiones fueron escasas, Paraguay logró golpear primero gracias a Julio Enciso, obligando a Alemania a remar contra corriente durante gran parte del encuentro.
Paraguay tuvo contra las cuerdas a una potencia mundial
Después del empate de Kai Havertz en la segunda mitad, Paraguay nunca perdió el orden. La línea defensiva y las intervenciones del arquero Orlando Gill frustraron una y otra vez a los atacantes alemanes, convirtiendo a Paraguay en un verdadero muro imposible de derribar.
Sin embargo, también quedó la sensación de que Paraguay pudo evitar el sufrimiento desde mucho antes. En varios contragolpes, Paraguay tuvo opciones para sentenciar el partido, pero la falta de contundencia permitió que Alemania siguiera con vida hasta la definición desde los once pasos. Esa fue la gran oportunidad que dejó escapar la Albirroja
⚽️🇵🇾¡Listos para seguir haciendo historia!
🔸La Albirroja, luego de 16 años, vuelve a llegar al quinto partido de la Copa del Mundo tras eliminar a Alemania.
👉🏼Eso si, una ronda menos por el formato actual, en octavos de final.
📝En la ronda de los 16 mejores del mundo,… pic.twitter.com/IOiiRNLREb
— Monumental AM 1080 (@AM_1080) June 29, 2026
Los penales premiaron el carácter de Paraguay
Cuando llegó la tanda, Paraguay mostró la misma serenidad que había exhibido durante todo el encuentro. Orlando Gill se convirtió en el héroe al detener dos disparos, mientras que José Canale marcó el penal decisivo que desató una celebración histórica para Paraguay. Fue la primera gran sorpresa del Mundial y una de las eliminaciones más dolorosas para Alemania.
Este partido confirma que las selecciones favoritas no siempre encuentran respuestas cuando enfrente hay un equipo disciplinado. Paraguay renunció por momentos al balón, pero jamás a competir. Esa convicción convirtió a Paraguay en el protagonista del mayor batacazo del torneo y demostró que el futbol sigue premiando a quienes creen hasta el final.






